Bogotá, ciudad negra, ciudad de la noche, ciudad del frío errante, ciudad perdida entre las montañas de una extensa cordillera. Nunca te había visto, de alguna forma de adivinaba. Aunque siempre me he sabido tuyo es ahora cuando siento que me retas. Me retas a perderme en tu laberinto, a caminar tus calles, a ignorar el tiempo, ese aquel que impones en los corazones de los que se pierden en ti y que siempre me hace llegar tarde a todo. Ahora he abierto mis ojos.
Enriquecida llevas en ti la sangre de una raza guerrera que no se ha extinguido con los siglos. Son tus hijos guerreros taciturnos, solitarios, amantes de los silencios, del alma y del corazón. Son tus hijos aquellos que caminan por las calles atestadas, sólo para sentirse en perfecta comunión con la soledad. Son aquellos los que leen, los que aman en noches de sudor y sexo, los que entienden tu poesía, los que besan y se cogen de las manos, los que ríen y lloran, y se pierden en las sombras.
Ciudad, te has hecho grande solamente para poder encerrarme. Nunca te había visto, pero ahora te pretendo, te deseo y te temo. He caminado por tus cabellos obscuros, con timidez; y me he perdido en tu tez pálida. Me has retado, pero aún no puedo leer tus pensamientos. Estoy hecho de tu misma materia, será por eso que mi magia no funciona contigo, ni contra ti. eres la ciudad de Silva, aquel que nació de tu corazón y cerca del mismo, aquel que te dio más vida con su muerte que con sus pasos.
Kilómetros te he recorrido yo también, y aunque mi pretensión no es tanta, también espero darte más vida con mi muerte que con mis letras. Sé que es mortal para mí olvidarme de ti, porque ya no me hes posible olvidar tus atardeceres y todo aquello que me has enseñado de la vida, de mi vida. Porque en eso ha consistido tu reto: en enseñarme más sobre mí mismo de lo que yo he podido aprender en todos mis años de soledad. No puedo esperar para verte de nuevo, en la noche.
Yo, que soy de sangre guerrera, yo que quiero perderme en tu alma.


Amantes del Arquetipo misterioso y seductor, femenino y mortal...
ReplyDeleteSomos compañeros de un oscuro camino, condenados por esta inevitable maldición hecha de letras y silencios, de lunas llenas y poesías...
Esta oración oscura tiene un nombre luminoso, un nombre prohibido a mis labios, estos versos, por arte de magia han nacido de la indefinible soledad...
Para ti, compañero, para vuestro talento:
Ella
Ella se ve misteriosa, se ve inalcanzable...
En ella brilla infinitamente una inexplicable seducción...
Ella, se ve tan lejana, pero está ahí, tan poderosa, tan grande... a veces valiente y a veces silenciosa...
Ella, en la medianoche se vuelve peligrosa y cómplice.
Ella, desde las alturas se ve pequeña y vulnerable...
Ella, se ve misteriosa, se ve inalcanzable...
Ella es mi ciudad nocturna y como una diosa secreta, por el hechizo de un vino tinto tiene para ser reflejo de su imagen a una hermosa mujer...
M.David D.